Yo creo que vine a aprender, más que a aprender, a equivocarme. Las veces que sean necesarias, hay más tiempo que vida, dicen. Y hoy me siento como con esa seguridad de antes, un poco nada más.
He perdido muchas cosas en muy poco tiempo. Siempre esta bien asegurarse de ganar.
Mientras, los días pasan y esas dudas se dispersan por ahí.
Mi ciudad ya no me gusta.
Mi país tampoco.
Mi trabajo cada vez menos.
Mis ganas de aprender se van con el tiempo.
¿Me estoy haciendo vieja?
Mi papá dice que sí.
Quisiera tener esa capacidad de ser volátil que a algunas personas se les facilita.
Irme de aquí. No sé viajar ligero.
Estás lluvias me disuelven.
Como sal.